La Gerenta: un curso de barista y una amistad para siempre
Hay personas que terminan siendo parte de una marca mucho antes de que la marca exista. Para mí, Melisa —más conocida como "La Gerenta"— es una de ellas.
La conocí en Buenos Aires mientras hacía un curso de barista. En ese momento estaba por irme a vivir a Australia y había leído en varios foros que llegar con un curso de café aumentaba enormemente las posibilidades de conseguir trabajo.
Spoiler: no fue así.
Entre las diferencias de tecnología, las máquinas y la enorme variedad de leches que existían en Australia, prácticamente nunca pude aplicar nada de lo aprendido. Pero si algo bueno salió de ese curso fue haber conocido a Meli.
Cuando llegué a Bondi Beach le escribí para avisarle que tenía lugar en el departamento donde estaba viviendo. Poco tiempo después se mudó con nosotros y comenzó una amistad que ya lleva años.
Meli recibió muchos apodos a lo largo del tiempo, pero el que sobrevivió a todos fue "La Gerenta". Y con razón. Era la encargada de organizar, reorganizar, mover muebles, resolver problemas y encontrar soluciones imposibles con presupuestos mínimos. Si algo había que hacer, ella encontraba la forma.
Como toda amistad verdadera, tuvimos nuestras diferencias y discusiones, pero siempre terminamos más unidas que antes.
Lo que más valoro de ella es su honestidad. Es de esas personas que te dicen lo que piensan aunque no siempre quieras escucharlo. Y también fue una de las primeras personas que vio de cerca el nacimiento de FINS.
Mientras yo pasaba horas sentada frente a una computadora imaginando productos, ideas y proyectos que todavía no tenían forma, ella estaba ahí. Observando, opinando, alentando y, muchas veces, ayudándome a aterrizar ideas.
Fue una de las primeras personas que creyó en mis sueños incluso antes de que existiera una marca.
Por eso, aunque ella haga chistes diciendo que no, La Gerenta se ganó hace mucho tiempo un lugar en la historia de FINS y en mi corazón.
