Una mente inquieta
Muchas veces me preguntan cómo nació FINS. Y la verdad es que no hubo un momento exacto en el que me desperté y dije: "Voy a crear una marca".
FINS nació de muchas experiencias, viajes, aprendizajes y, sobre todo, de personas que aparecieron en mi camino. Porque si algo aprendí emprendiendo es que nadie construye un proyecto solo. Detrás de cada marca hay amigos, familia, colegas y mentores que acompañan, impulsan y sostienen cuando las cosas se ponen difíciles.
Mi historia empieza en Marcos Juárez, un pequeño pueblo de Córdoba, Argentina. Desde chica fui inquieta, curiosa y amante de los deportes, especialmente de la natación. Sumergirme en el agua siempre fue mi lugar de libertad. Sin saberlo, esa conexión con el agua y el mar terminaría siendo parte fundamental de la esencia de FINS.
La natación también me enseñó valores que todavía me acompañan: disciplina, perseverancia y la importancia de trabajar con pasión para alcanzar objetivos.
A los 21 años llegó una de las primeras experiencias que cambió mi forma de ver el mundo: una beca para estudiar un año en Alemania. Era la primera vez que me subía a un avión y la primera vez que salía tan lejos de casa. Ese viaje expandió mi cabeza, mi forma de pensar y mis ganas de explorar.
Fue también allí donde conocí a Francisco, mi mejor amigo, una de esas personas que aparecen en tu vida para quedarse. De esas amistades que funcionan como un airbag: no siempre las ves, pero están cuando más las necesitás.
Después de Alemania me mudé a Buenos Aires, hice una maestría en Marketing y Comunicación y trabajé durante varios años desarrollando productos y marcas para grandes empresas de retail.
Mirando hacia atrás, entiendo que esos años fueron una enorme escuela. Aprendí sobre desarrollo de productos, construcción de marcas y estrategia. Pero, sobre todo, conocí personas increíbles que más tarde serían fundamentales en el nacimiento de FINS.
Porque si hoy existe esta marca, no es solamente por una idea. Es el resultado de muchas experiencias, muchos aprendizajes y muchas personas que creyeron en ella desde el principio.
Y esta es apenas la primera parte de la historia.
